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miércoles, 12 de junio de 2019

Distracción


Emilia estaba harta de escuchar el sonsonete inentendible del profesor de inglés, entonces decidió mirar por la ventana y despejarse lanzando la vista para cualquier parte. En el edificio de en frente había un pájaro blanco metido en una jaula y una anciana parecía estar cambiándole la comida. Se escuchó un estruendo sobre su pupitre y al volver los ojos al fentre, su vista se encontró con la del maestro que la miraba desafiante. Sacó su cuaderno y comenzó a anotar en desorden lo escrito en el tablero, pero después de un rato se distrajo de nuevo mirando a la ventana. El pájaro ya no estaba en la jaula, se encontraba posado en el hombro de la anciana, mientras ella miraba la televisión. El maestro pidió que sacaran una hoja y así se hizo. Emilia no tenía idea si quiera de lo que estaba escribiendo en el papel. Mientras fingía escribir algo, miró a la ventana de nuevo y observó que el pájaro picaba la oreja de anciana; miró con más cuidado y notó que el pájaro halaba con el pico un hilo ensangrentado que venía del interior del oído de la mujer. Gritó horrorizada en medio de la clase y el profesor vociferó algo que no pudo entender, pero leyó en su cara que debía salir del salón. Cuando Emilia salió del edificio vio un remolino blanco bajar a toda prisa del cielo, acompañado de chillidos estridentes; sintió un aleteo seco, el arañazo de unas uñas puntiagudas en el hombro, el roce de unas plumas en su mejilla y un dolor fulminante en el oído.

miércoles, 28 de marzo de 2018

JAGUART (Poetic art)


Una ráfaga de astros 
salpica de tinta el papel:
es un felino que relata
los universos en su piel.

Desencantado sobre un árbol
en otoño permanente;
bajó con la agilidad de un rayo
en un impulso vehemente.

 
Dejó atrás el paraíso verde,
pisó los suelos agrietados
y conoció un  infierno inerte
de muros pintados.

Se le tiñó el pelaje de historias:
Constelaciones de prosa…

Los zarpazos van sin métrica,
él apenas sabe contar piedras;
ritmo: solo el que ha escuchado
al oír gritar a sus presas.

En la selva es depredador,
en la calle una fiera digna de temor;
en el papel coleccionista de mundos
y entre las palabras cazador.